Los orígenes del Feng Shui se
pierden en la antigüedad. Se cree que comenzó a
desarrollarse hace más de 6000 años basándose en una
creencia muy arraigada en China... ¡nuestro ambiente
modela nuestras vidas!
Con el transcurso de los años el Feng Shui se fue
enriqueciendo con la literatura y la Poesía y se fue
transformando en una especie de misticismo combinado
con ciencia, en sentido Común con lógica y
principios físicos, en intuición con estética... ¿el
resultado? Una ciencia-arte que nos enseña, entre
otras cosas, como redistribuir el mobiliario en una
habitación o lugar determinado para crear corrientes
positivas de energía y armonizar el ambiente, o
coordinar las luces, plantas y objetos de arte para
lograr un balance ideal y hasta elegir el mejor
lugar para construir un edificio... ya que según la
filosofía china ¡en un ambiente armonizado hay salud
física, mental y espiritual!. Y no vayamos a pensar
que el Feng Shui es una especie de superstición o
creencia que Cultivan las personas menos
instruidas... ¡al contrario!

|
En el Lejano Oriente, donde se toma este
arte-ciencia muy en serio ningún empresario construye nada ni
arregla sus oficinas y residencias sin consultar previamente algún
experto en Feng Shui. Asimismo, la llegada cada vez más numerosa de
inversionistas japoneses a Estados Unidos también ha traído consigo
el Feng Shui y hasta multimillonarios como Donald J. Trump confiesa
que en su proyecto neoyorkino de construcciones valorado en 1.5 mil
millones de dólares hay ¡varios toques de Feng Shui!... ¡algo
necesario para poder competir con los japoneses...!
Por otra parte, se ha descubierto que ciertos proyectos
arquitectónicos también en el área de Nueva York como son el antiguo
edificio de la Gulf and Western Building (hoy llamado 15 Columbus
Circle propiedad de la General Electric) y el banco China Trust Bank
de Flushing, Queens, incluyen serios ¡toques! legítimos de Feng
Shui... ideas concretas aplicadas al ambiente y la estructura... |
 |
|